<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Belleza, cosméticos, moda, tendencias, trucos de belleza, pareja, sexo, embarazo, marcas. &#124; MujerGlobal &#187; tristeza</title>
	<atom:link href="http://www.mujerglobal.com/tag/tristeza/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.mujerglobal.com</link>
	<description>Blog para la mujer de belleza, cosméticos, moda, tendencias, trucos de belleza, pareja, sexo, embarazo y marcas</description>
	<lastBuildDate>Fri, 10 Feb 2012 18:34:41 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.3.1</generator>
		<item>
		<title>Descubren el papel del gen que entristece a las parturientas</title>
		<link>http://www.mujerglobal.com/embarazo/descubren-el-papel-del-gen-que-entristece-a-las-parturientas/</link>
		<comments>http://www.mujerglobal.com/embarazo/descubren-el-papel-del-gen-que-entristece-a-las-parturientas/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 20 Nov 2008 09:07:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Sonia Gil</dc:creator>
				<category><![CDATA[Embarazo]]></category>
		<category><![CDATA[Información]]></category>
		<category><![CDATA[ansiedad]]></category>
		<category><![CDATA[depresión]]></category>
		<category><![CDATA[depresión posparto]]></category>
		<category><![CDATA[gen]]></category>
		<category><![CDATA[genes]]></category>
		<category><![CDATA[genética]]></category>
		<category><![CDATA[parturienta]]></category>
		<category><![CDATA[tristeza]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.mujerglobal.com/?p=4763</guid>
		<description><![CDATA[Las mujeres españolas son las europeas que más depresión y ansiedad padecen. La depresión posparto afecta al 13% de las [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-full wp-image-4764" style="border: 0pt none;" title="embarazada_triste" src="http://www.mujerglobal.com/wp-content/uploads/2008/11/embarazada_triste.jpg" alt="" width="396" height="406" /></p>
<blockquote><p>Las mujeres españolas son las europeas que más depresión y ansiedad padecen.</p>
<ul>
<li>La depresión posparto afecta al 13% de las mujeres.</li>
<li>Se podría prevenirse en un futuro a través de un pequeño test genético.</li>
<li>La duración de esta enfermedad aparece entre el mes y los cuatro meses desde el nacimiento del niño.</li>
</ul>
</blockquote>
<p>La depresión posparto, que afecta al 13% de las mujeres, podría prevenirse en un futuro a través de un pequeño test genético, según los resultados de una investigación que describe el comportamiento de los genes en este trastorno, llevada a cabo por un equipo multicéntrico de siete hospitales españoles.</p>
<p>En un 50% de los casos, las mujeres con depresión posparto no son reconocidas.</p>
<p>La conclusión principal del estudio es que &#8220;la depresión posparto desde un punto de vista genético parece tener un mecanismo diferente al que actúa en otros tipos de depresión, debido a la interacción de dichos genes con los cambios hormonales que se producen en el posparto&#8221;, explica Julio Sanjuan, profesor titular de Psiquiatría de la Universidad de Valencia y jefe de uno de los grupos de investigación de la red española de investigación en salud mental CIBERSAM.</p>
<p>Especialistas de los hospitales Clínico de Barcelona, Concepción de Madrid, Clínico de Valencia, Carlos Haya de Málaga, Pere Mata de Reus, Son Dureta de Palma de Mallorca y Parc Tauli de Sabadell, analizaron para este estudio el comportamiento de 1.804 mujeres españolas en el momento del parto, a las ocho semanas y a las 32 semanas de dar a luz.</p>
<h3><strong>Genes &#8216;buenos&#8217; o &#8216;malos&#8217;</strong></h3>
<p>Según la investigación, la diferencia desde el punto de vista genético entre una depresión normal y la que se produce en el puerperio estriba en que &#8220;las variaciones de algunos de los genes que regulan la serotonina (neurotransmisor responsable del estado emocional), que se ha asociado repetidamente al riesgo de padecer depresión, son variaciones protectoras para la depresión posparto&#8221;.</p>
<p>Esto supone &#8220;un importante cambio de paradigma en los estudios de genética psiquiátrica&#8221;, porque a partir de este estudio -subraya el investigador- &#8220;se sugiere que no hay genes &#8216;buenos&#8217; o &#8216;malos&#8217; para la depresión, sino que pueden facilitar el riesgo o ser elementos protectores dependiendo de las interacciones hormonales&#8221;.</p>
<p><span id="more-4763"></span></p>
<h3><strong>Culpables de no ser felices</strong></h3>
<p>Precisamente el de la detección es uno de los principales problemas porque, &#8220;en un 50% de los casos, las mujeres con depresión posparto no son reconocidas, no se identifican, no son tratadas, por lo que pueden caer en estados depresivos graves, que pueden acabar incluso en el suicidio&#8221;, asegura el doctor.</p>
<p>Piensan que no pueden cuidar al niño suficientemente bien y se culpabilizan por ello.</p>
<p>Y la duración de esta enfermedad, que aparece entre el mes y los cuatro meses desde el nacimiento del niño, depende en gran medida de si se trata o no. &#8220;El problema es que estas mujeres que deberían estar felices por tener un hijo, se sienten muy culpables por no estarlo. Esto hace que el cuadro se agrave. Piensan que no pueden cuidar al niño suficientemente bien y se culpabilizan por ello&#8221;.</p>
<p>Entonces se forma el círculo: no piden ayuda, porque son incapaces de reconocer que están mal y el cuadro se agrava afectando también al niño. &#8220;Los niños con madres deprimidas pueden sufrir efectos graves de retraso emocional, en el desarrollo del lenguaje, en el momento de empezar a andar, y sobre todo en un fenómeno fundamental que es el grado de apego&#8221;, asegura el doctor.</p>
<h3><strong>No es un bajón de ánimo</strong></h3>
<p>El perfil de la mujer con depresión posparto es de una persona con antecedentes de haber sufrido otras depresiones, con rasgos de neuroticismo; entorno con un bajo apoyo social; con acontecimientos negativos después del parto como discusiones familiares, cambio de casa, problemas en el trabajo y que tenga un genotipo dentro del transportador que disminuya sus niveles de serotonina.</p>
<p>El perfil es de una persona con antecedentes de haber sufrido otras depresiones.</p>
<p>Este especialista recomienda diferenciar la depresión con un fenómeno que se denomina &#8216;baby blues&#8217; que aparece a la semana del parto y que afecta a entre el 50 y el 80% de las mujeres. &#8220;El blues no se puede considerar un fenómeno patológico, es un bajón de ánimo muy corto, y lo más frecuente es que remita a las semanas sin necesidad tratamiento&#8221;, afirma Sanjuan.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.mujerglobal.com/embarazo/descubren-el-papel-del-gen-que-entristece-a-las-parturientas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Depresión: no bajar nunca la guardia</title>
		<link>http://www.mujerglobal.com/salud/depresion-no-bajar-nunca-la-guardia/</link>
		<comments>http://www.mujerglobal.com/salud/depresion-no-bajar-nunca-la-guardia/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 20 Sep 2008 17:32:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Sonia Gil</dc:creator>
				<category><![CDATA[Salud]]></category>
		<category><![CDATA[aislamiento]]></category>
		<category><![CDATA[antidepresivos]]></category>
		<category><![CDATA[apatía]]></category>
		<category><![CDATA[depresión]]></category>
		<category><![CDATA[desánimo]]></category>
		<category><![CDATA[enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[Familia]]></category>
		<category><![CDATA[medicación]]></category>
		<category><![CDATA[OMS]]></category>
		<category><![CDATA[psicólogo]]></category>
		<category><![CDATA[psiquiatra]]></category>
		<category><![CDATA[suicidio]]></category>
		<category><![CDATA[tristeza]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.mujerglobal.com/?p=3000</guid>
		<description><![CDATA[El médico de atención primaria debe asegurar una &#8216;alianza terapéutica&#8217; con el paciente para que acuda a la consulta y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-full wp-image-3001" title="depresion_1" src="http://www.mujerglobal.com/wp-content/uploads/2008/09/depresion_1.jpg" alt="" width="400" height="300" /></p>
<p>El médico de atención primaria debe asegurar una &#8216;alianza terapéutica&#8217; con el paciente para que acuda a la consulta y tome la medicación prescrita.</p>
<p>La mejoría de la depresión puede ser un arma de doble filo. Denota cuándo un paciente se está recuperando de esta grave enfermedad mental, pero también es el momento en que los afectados con ideaciones suicidas tratan de atentar contra su propia vida. Los médicos de atención primaria deben intentar descubrirlos en su consulta y orientarlos para evitar estas muertes prematuras.</p>
<p>La depresión afecta entre un 10% y un 15% de la población mundial, al menos una vez a lo largo de su vida, según la <em><strong>Organización Mundial de la Salud (OMS)</strong></em>. Esto significa que el número de personas deprimidas alcanzaría los cuatro millones de personas, lo que implica que el número de psiquiatras y psicólogos es insuficiente para atender esta enfermedad mental. Por fortuna, los médicos de atención primaria están capacitados para atenderlas y tratarlas.</p>
<h3><strong>Más que tristeza</strong></h3>
<p>La mayoría de afectados por la depresión presentan un cuadro caracterizado por el desánimo, la apatía y la tristeza profunda. En ese estado apenas reúnen fuerzas para levantarse de la cama al día siguiente. Cuando mejoran, uno de los grandes riesgos de estos pacientes -sobre todo mujeres- es que les asalten esas ideas suicidas. De hecho, curiosamente, muchos cometen tentativas de suicidio durante la etapa de recuperación, puesto que mientras dura la fase de tristeza profunda no tienen capacidad para ello, ni siquiera para planificarlo.</p>
<p>Sin embargo, la fase de recuperación resulta especialmente peligrosa. En ese momento los pacientes han recobrado parte de sus fuerzas, que todavía son insuficientes para afrontar la vida con optimismo pero suficientes para planear el suicidio e, incluso, intentar llevarlo a la práctica, según José Ángel Arbesu, coordinador del <em><strong>Grupo de Trabajo de Salud Mental de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria, SEMERGEN</strong></em>, y uno de los directores científicos del programa <em><strong>&#8216;Psicopíldoras formativas en Salud Mental&#8217;</strong></em>.</p>
<p>Los médicos que forman parte de este programa se han formado en dieciocho casos de enfermedades mentales que, con frecuencia, pueden encontrarse en las consultas de primaria en la vida real. El suicidio y cómo orientar a las personas con ideaciones suicidas es uno de los casos sobre los que se ha ilustrado a estos médicos de atención primaria.</p>
<p><span id="more-3000"></span></p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-full wp-image-3002" title="depresion_2" src="http://www.mujerglobal.com/wp-content/uploads/2008/09/depresion_2.jpg" alt="" width="331" height="500" /></p>
<h3><strong>El médico de atención primaria</strong></h3>
<p>La empatía con el enfermo es fundamental para intentar averiguar qué pacientes desarrollan ideaciones suicidas. Así, en la entrevista clínica se recomienda al médico ir de menos a más en las preguntas íntimas y partir de temas generales para luego introducir preguntas más importantes. Ésta sería una de las múltiples formas para preguntarle acerca de los pensamientos suicidas de un modo indirecto.</p>
<p>Si el paciente depresivo mantiene buenos vínculos familiares y sociales es posible tratarlo desde la atención primaria con la medicación pertinente.</p>
<p>Una vez que el médico llega a la conclusión de que el paciente tiene ideaciones suicidas, debe considerar cuál es el mejor modo de abordar su atención. En los casos de mayor riesgo, puede enviarlo al hospital. Estos casos de riesgo alto se identifican gracias al conocimiento de distintos marcadores o indicadores de riesgo de suicidio: pacientes que viven solos, con pocos vínculos sociales y familiares, problemas económicos o de adicción al alcohol, entre otros.</p>
<p>Todo ello debe ser valorado por el médico de atención primaria. Pero, si éste descubre que el paciente tiene buenos vínculos familiares y sociales, y nunca ha hecho un intento de autolesión, es posible tratarlo en el primer nivel asistencial con la medicación pertinente. No obstante, debe asegurarse de que llega a una &#8216;alianza terapéutica&#8217; con el paciente, es decir, conseguir que éste le prometa acudir a la consulta y tomar la medicación que se le prescriba.</p>
<h3><strong>Problemas del aislamiento</strong></h3>
<p>Cuando el paciente vive solo, tiene problemas con el alcohol, económicos o de otra índole y sufre de aislamiento social, lo adecuado es derivarlo a una unidad de salud mental para que le atiendan los profesionales competentes en estos casos. «Lo primero que debe hacer el médico de primaria es no prejuzgar al paciente, sino escucharlo, oír sus opiniones e intentar desactivar sus creencias negativas. Pero nunca juzgarlo moralmente», advierte Arbesu.</p>
<p>El médico de atención primaria prescribe medicación (antidepresivos y tranquilizantes) y psicoterapia, pero también procura conectar con su entorno familiar y social para que el paciente tenga vínculos y no se quede aislado. Esta conexión con el núcleo familiar y social se considera fundamental para que el afectado por la depresión evolucione bien.</p>
<p>No obstante, el médico debe hablar con sus familiares para dejarles claro que no deben forzar al enfermo a hacer cosas que no desea o para las que no tiene fuerzas. Es posible que la familia, con la mejor de sus voluntades, intente sacarlo de casa o promover actividades con él a las que no habría que obligarle, al menos durante la fase de tristeza, apatía y desesperanza propia de la depresión. Más adelante, sí que se puede intentar programar actividades que le ayuden a salir de la apatía.</p>
<h3><strong>Tópicos del suicidio</strong></h3>
<p>Cuando se habla de suicidio son varios los tópicos que de inmediato surgen en los diferentes ámbitos, muchos de ellos, falsos. El más extendido es que si se habla demasiado de suicidio, la población tienda a emularlo y se &#8216;contagia&#8217;, una creencia popular que es totalmente falsa, según el experto de <em><strong>SEMERGEN</strong></em>. Este especialista ha insistido en que otra creencia errónea es que el paciente depresivo profundo se suicida y el que mejora de la depresión no se suicida, cuando ocurre lo opuesto.</p>
<p>Aunque se tiende a decir que no se puede saber cuándo se va a suicidar un paciente y que el suicidio es imprevisible, esto no es del todo cierto. El paciente va dejando pistas elocuentes con las que se va despidiendo, como hacer el testamento. <em><strong>«Estos pacientes suelen acudir a las consultas y dejarnos pequeños indicios de que está pensando suicidarse, aunque los que están muy, muy deprimidos, no están capacitados para planificarlo»</strong></em>.</p>
<h3><strong>Incidencia</strong></h3>
<p>La mayoría de los pacientes con depresión tienen ideaciones suicidas, en concreto, las estadísticas revelan que lo intentan más las mujeres, aunque lo consuman más los hombres. Atentar contra la propia existencia es un acto más común en las edades medias de la vida, aunque también se percibe un riesgo elevado en las personas mayores que viven solas, con pocos vínculos familiares (por viudedad) y sociales. En Europa, el país donde se registran más suicidios es Finlandia, cuya tasa es de 37,9 por 100.000 habitantes, según datos de 2002 difundidos por la <em><strong>OMS</strong></em>.</p>
<p>Las tasas más altas de suicidio corresponden a los países nórdicos, mientras que las más bajas se encuentran en los países latinos y mediterráneos. Se considera una tasa baja alrededor de 5 casos por 100.000 habitantes. En España la provincia que tiene una mayor tasa de suicidio es Lugo, donde este acto se sitúa entre 15 y 30 casos por 100.000 habitantes.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.mujerglobal.com/salud/depresion-no-bajar-nunca-la-guardia/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El bebé no llega, un mes más ha dado negativo</title>
		<link>http://www.mujerglobal.com/familia/el-bebe-no-llega-un-mes-mas-ha-dado-negativo/</link>
		<comments>http://www.mujerglobal.com/familia/el-bebe-no-llega-un-mes-mas-ha-dado-negativo/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 26 Aug 2008 14:30:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Sonia Gil</dc:creator>
				<category><![CDATA[Bebés]]></category>
		<category><![CDATA[Familia]]></category>
		<category><![CDATA[Pareja]]></category>
		<category><![CDATA[ansiedad]]></category>
		<category><![CDATA[bebé]]></category>
		<category><![CDATA[consejos]]></category>
		<category><![CDATA[espectación]]></category>
		<category><![CDATA[hombre]]></category>
		<category><![CDATA[ilusión]]></category>
		<category><![CDATA[mujer]]></category>
		<category><![CDATA[negativo]]></category>
		<category><![CDATA[nervios]]></category>
		<category><![CDATA[presión]]></category>
		<category><![CDATA[test embarazo]]></category>
		<category><![CDATA[tristeza]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.mujerglobal.com/?p=2122</guid>
		<description><![CDATA[La expresión &#8220;pasar el arroz&#8221; da comienzo a uno de los interrogatorios más recurrentes para familiares, amigos y compañeros de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-full wp-image-2123" title="bebe_no_llega_1" src="http://www.mujerglobal.com/wp-content/uploads/2008/08/bebe_no_llega_1.jpg" alt="" width="400" height="188" /></p>
<p>La expresión &#8220;pasar el arroz&#8221; da comienzo a uno de los interrogatorios más recurrentes para familiares, amigos y compañeros de una pareja que aún no tiene descendencia. Cuando ambos han decidido que todavía no es el momento de aumentar la familia no deja de ser una frase hecha inofensiva. Sin embargo, cala hondo y remueve entrañas cuando la pareja está deseando tener un bebé y pasan los meses sin que se pueda comunicar la buena noticia.</p>
<blockquote><p>“Cuando los meses transcurren sin que la mujer se quede embarazada, el tiempo se transforma en el peor enemigo de la pareja”.</p></blockquote>
<p>Una vez que se ha decidido dar el paso, cada mes se espera el nuevo acontecimiento con expectación, ilusión y nerviosismo, en especial los días en que la mujer menstrua. Por eso, cuando el cuerpo anuncia que nada ha cambiado y que todo transcurre con normalidad, al igual que los meses anteriores, se pueden vivir importantes momentos de frustración, cuyo dolor y rabia encuentran canalizaciones de todo tipo.</p>
<p>En estos casos se razona con argumentos como &#8220;no se va a acertar a la primera&#8221;, &#8220;esto lleva su tiempo&#8221;&#8230; Pero cuando los meses transcurren sin que la mujer se quede embarazada, el tiempo se transforma en el peor enemigo de la pareja y cada regla se vive con más angustia. La decepción se multiplica y las frustraciones se hacen patentes generando tristeza, rabia, impotencia y cargando de ansiedad las relaciones sexuales. El placer de estos encuentros quedará relegado en la mayor parte de los casos a un segundo plano y prevalecerá el objetivo de la reproducción. El deseo quedará lastrado así por la ansiedad, lo que dificultará aún más la obtención de aquello que se quiere conseguir.</p>
<p>La ilusión de la pareja de compartir el nacimiento y la vida de una tercera persona es compartida, como lo es también el sentimiento de decepción y angustia cuando no se logra. Sin embargo, hay algunas diferencias en la mujer y el hombre:</p>
<p><span id="more-2122"></span></p>
<h3><strong>En la mujer</strong></h3>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-full wp-image-2124" title="bebe_no_llega_2" src="http://www.mujerglobal.com/wp-content/uploads/2008/08/bebe_no_llega_2.jpg" alt="" width="194" height="290" /></p>
<ul>
<li>Cada menstruación se siente como un <strong><em>&#8220;mazazo&#8221;</em></strong> al deseo de ser madre.</li>
<li>La tristeza y la desilusión se aúnan propiciando un estado más proclive al llanto.</li>
<li>Mantiene un tono anímico más bajo y se encuentra muy sensible a comentarios sobre el embarazo de amigos o conocidos.</li>
<li>Rehúye preguntas sobre su posible embarazo porque le conectan con el dolor de la frustración.</li>
<li>Sus ojos se van hacia los cochecitos de bebés y este asunto ocupa gran parte de su vida y sus pensamientos.</li>
<li>Desea los encuentros sexuales con la esperanza del soñado embarazo y a la vez no deja de sentir la ansiedad y el miedo a que &#8220;una vez más&#8221; éste no se produzca.</li>
<li>Empieza a colarse en su interior un cierto sentimiento de culpa por ser incapaz de engendrar un bebé.</li>
</ul>
<h3><strong>El hombre</strong></h3>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-full wp-image-2125" title="bebe_no_llega_3" src="http://www.mujerglobal.com/wp-content/uploads/2008/08/bebe_no_llega_3.jpg" alt="" width="275" height="184" /></p>
<ul>
<li>Tiende a no exteriorizar tanto la desilusión sufrida.</li>
<li>Intenta, frente a su esposa o compañera, restar importancia a que aún no se han quedado &#8220;embarazados&#8221;.</li>
<li>Procura contener, y no atender, al miedo que se le suscita la posibilidad de que el problema se encuentre en sus espermatozoides.</li>
<li>Trata de hablar lo menos posible de lo que está sucediendo.</li>
<li>Los encuentros sexuales se viven cada vez más como un &#8220;examen a su virilidad&#8221;.</li>
</ul>
<h3><strong>La presión del entorno, clave</strong></h3>
<p>En medio de este cúmulo de sentimientos, la presión del ambiente juega un papel importante. Aunque la sociedad haya evolucionado mucho en este sentido, aún persiste como convención social una cierta &#8220;obligatoriedad&#8221; de la pareja en traer hijos a este mundo, justificándose además como un hecho &#8220;natural&#8221;.</p>
<p>Aún persiste como convención social una cierta &#8220;obligatoriedad&#8221; para la pareja de tener hijos<br />
Dependiendo de una mayor o menor hostilidad del entorno, la pareja tiende a aislarse y no comentar abiertamente el problema que están padeciendo. Por otra parte, es un tema catalogado como íntimo y, por tanto, se comunica y participa de manera confidencial a personas muy cercanas. Este silencio propicia que se aumente el enquistamiento del dolor, la sensación de soledad, porque sentimos que somos los &#8220;únicos&#8221; a los que nos está ocurriendo.</p>
<p>No obstante, la información sobre dónde acudir para que un profesional realice un diagnóstico preciso es cada día mayor, lo que genera un efecto tranquilizador porque se pueden empezar a tomar las medidas que correspondan en cada caso.</p>
<p>Con independencia de qué miembro de la pareja tenga el problema físico, si lo hubiera, debe quedar claro que la solución, como el darse apoyo, corresponde a ambos. No obstante, se puede vivir el caso de que a pesar de todas las muestras de cariño y comprensión, el proceso médico para lograr el embarazo se alargue y se tenga la sensación de estar en un túnel sin salida. Si esto sucede, es conveniente contar con asistencia psicológica para valerse de unas pautas sobre cómo afrontar la situación día a día y no caer en la desesperanza.</p>
<h3><strong>Consejos para esperar sin ansiedad</strong></h3>
<ul>
<li>Hablar de nuestra inquietud con personas allegadas o de confianza, con las que sabemos vamos a ser atendidos con cariño y comprensión, más allá del cotilleo y malos quereres.</li>
<li>Vivir la vida con normalidad y optimismo, sin que todo gire alrededor de cuándo, &#8220;por qué yo no&#8221;.</li>
<li>No descuidar la alimentación, las horas de sueño y el ejercicio físico.</li>
<li>Cuidar la pareja y hacer de la comunicación una herramienta de encuentro.</li>
<li>Potenciar el mimo y la caricia de forma que podamos sentir el amor y la espera juntos.</li>
<li>Acudir a un profesional de la psicología si se siente una desproporcionada tristeza, ansiedad, poca animosidad, sentimientos de culpa o simplemente, necesidad de acompañamiento.</li>
<li>Tener plena confianza en ese profesional y decidir junto a él los pasos más convenientes a seguir. Si no se tiene absoluta confianza en él, no comience ningún tratamiento y acuda a otro.</li>
</ul>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.mujerglobal.com/familia/el-bebe-no-llega-un-mes-mas-ha-dado-negativo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Todo sobre la depresión posparto</title>
		<link>http://www.mujerglobal.com/embarazo/todo-sobre-la-depresion-posparto/</link>
		<comments>http://www.mujerglobal.com/embarazo/todo-sobre-la-depresion-posparto/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 02 Aug 2008 10:50:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Sonia Gil</dc:creator>
				<category><![CDATA[Embarazo]]></category>
		<category><![CDATA[Postparto]]></category>
		<category><![CDATA[depresión posparto]]></category>
		<category><![CDATA[falta de apetito]]></category>
		<category><![CDATA[fatiga]]></category>
		<category><![CDATA[insomnio]]></category>
		<category><![CDATA[irritabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Parto]]></category>
		<category><![CDATA[posparto]]></category>
		<category><![CDATA[síntomas]]></category>
		<category><![CDATA[tristeza]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.mujerglobal.com/?p=1483</guid>
		<description><![CDATA[La depresión postparto consiste en el desarrollo de una depresión en la madre tras el nacimiento de su hijo. A [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-full wp-image-1484" title="depresion_posparto_1" src="http://www.mujerglobal.com/wp-content/uploads/2008/08/depresion_posparto_1.jpg" alt="" width="350" height="200" /></p>
<p>La depresión postparto consiste en el desarrollo de una depresión en la madre tras el nacimiento de su hijo. A veces, esta depresión puede tener una fácil explicación, bien porque el hijo no ha sido deseado o porque no es normal. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones la depresión parece no tener sentido: ” Deseaba tanto tener este hijo y ahora que lo tengo me siento completamente desdichada”, “¿Qué me está pasando?”, “El parto fue magnífico, mucho mejor de lo que esperaba, y todo el mundo se portó maravillosamente conmigo, especialmente mi marido. Yo debería dar saltos de alegría”, “Tenía miedo que el bebé tuviera algún defecto al nacer, pero es perfecto”, ” Entonces, ¿Porqué no lo estoy disfrutando?, Quizás no valgo para ser madre”.</p>
<p>Estas mujeres no son unas desagradecidas o unas malas madres sino que están experimentando una de las complicaciones más frecuentes del parto, la depresión postparto, un trastorno que todavía sufren en silencio un gran número de mujeres.</p>
<p>La depresión postparto es una de las enfermedades más frecuentes tras el parto ya que afecta a una de cada diez parturientas. Si no se trata adecuadamente puede persistir durante meses e incluso años.</p>
<h3><strong>¿Cuáles son sus síntomas?</strong></h3>
<p><strong><em>Tristeza</em></strong></p>
<p>La tristeza es desde luego el síntoma más frecuente de la depresión postparto. Las pacientes se sienten bajas de ánimo, infelices y desgraciadas la mayor parte del tiempo aunque estos síntomas pueden empeorar en algún momento particular del día, como por las mañanas o por las tardes. En ocasiones, las pacientes pasan días malos y días buenos, siendo estos últimos realmente frustrantes ya que el día bueno previo hizo que se albergaran esperanzas de mejorar. A veces, a las pacientes les parece que no merece la pena vivir, precisamente en unos momentos en que deberían sentirse muy alegres.</p>
<p><strong><em>Irritabilidad</em></strong></p>
<p>La irritabilidad con frecuencia acompaña a la sensación de tristeza. La paciente puede estar irritable con sus otros hijos y ocasionalmente incluso con el recién nacido, aunque la mayoría de las veces lo está con su marido quien no suele comprender qué es lo que está pasando.</p>
<p><span id="more-1483"></span></p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-full wp-image-1485" title="depresion_posparto_3" src="http://www.mujerglobal.com/wp-content/uploads/2008/08/depresion_posparto_3.jpg" alt="" width="350" height="350" /></p>
<p><strong><em>Fatiga</em></strong></p>
<p>Todas las nuevas madres se sienten un poco abrumadas y fatigadas, pero la madre con depresión postparto se siente tan agotada que llega a pensar que padece alguna enfermedad física.</p>
<p><strong><em>Insomnio</em></strong></p>
<p>Cuando por fin la madre se va a la cama puede que tenga dificultad para conciliar el sueño, o si duerme, puede que se despierte muy pronto, incluso aunque su pareja sea quien se ocupe de alimentar al bebé durante la noche.</p>
<p><strong><em>Pérdida de apetito</em></strong></p>
<p>Las madres deprimidas generalmente no tienen ni tiempo ni ganas de comer lo cual contribuye a que se sientan malhumoradas y agotadas. Algunas madres deprimidas comen en exceso para aliviar su malestar psicológico y luego se sienten culpables y molestas con su gordura.</p>
<p><strong><em>Incapacidad para disfrutar</em></strong></p>
<p>Lo que antes era un placer ahora no apetece y lo que antes interesaba ahora se convierte en aburrido. Esto es especialmente cierto en el caso de las relaciones sexuales. Algunas mujeres recuperan el interés por el sexo (si es que en algún momento lo perdieron) antes de que transcurran 6 semanas del parto, pero las madres con depresión postparto suelen rechazar cualquier contacto sexual lo cual puede generar tensión en la pareja.</p>
<p><strong><em>Desbordamiento</em></strong></p>
<p>Las madres con depresión postparto tienen la sensación de no disponer de tiempo para nada, de no hacer nada bien y de no poder hacer nada para remediarlo. A estas pacientes les resulta realmente difícil el establecer nuevas rutinas para poder hacer frente al bebé y a la nueva situación que viven.</p>
<p><strong><em>Ansiedad</em></strong></p>
<p>Suele ser aguda y se puede presentar en forma de temor a quedarse sola con el bebé por miedo a que este grite, no quiera comer, se ahogue, se caiga o se haga daño de cualquier otra forma. Algunas madres deprimidas perciben a su bebé como un objeto. En vez de sentir que han dado a luz a la criatura más cariñosa y adorable del mundo se sienten distantes de su hijo, al cual perciben como un pequeño ser misterioso y extraño, cuyos pensamientos (de tener alguno) son insondables y cuyas necesidades y emociones deben ser en algún modo satisfechas. La tarea de la nueva madre deprimida que todavía no se ha “enamorado” de su hijo es realmente dura. No obstante, el amor surge al final, cuando el niño es mayor y más interesante.</p>
<p>Sin embargo, la depresión postparto puede desarrollarse aún cuando el amor por el recién nacido sea intenso. En estos casos, la madre teme desesperadamente perder a su precioso bebé por no cuidarlo bien, porque no se desarrolle adecuadamente, por una infección o bien teme que muera súbitamente. Un simple catarro puede causar una gran preocupación. La madre puede obsesionarse con el peso del bebé y alarmarse si llora demasiado o incluso si pasa mucho tiempo en silencio, llegando a pensar: ¿habrá dejado de respirar?. Es frecuente que la paciente desee ser constantemente tranquilizada por su pareja, su familia, su médico o cualquier otra persona.</p>
<p>La ansiedad también puede hacer a la madre preocuparse por su propia salud. Puede sentir pánico cuando su pulso se acelera o si tiene alguna palpitación, llegando incluso a pensar que tiene algo malo en el corazón o que está al borde de un accidente cerebrovascular. En ocasiones se siente tan debilitada que piensa que tiene alguna enfermedad terrible y que nunca volverá a tener energía de nuevo. Estas sensaciones extrañas e inusuales le harán plantearse la pregunta ¿Me estoy volviendo loca? (La respuesta es NO).</p>
<p>El temor de quedarse sola con todas estas preocupaciones puede dar lugar a que incluso la mujer más capaz se sienta tan indefensa que no desee que su marido vaya al trabajo.</p>
<h3><strong>¿No se sienten todas las mujeres un poco así tras tener un hijo?</strong></h3>
<p>Gracias a Dios, no. Muchas mujeres, aproximadamente una de cada dos, se sienten un poco llorosas, desanimadas e inseguras en el tercer o cuarto día tras el parto. Es el conocido “maternity blues” o depresión del tercer día que dura de unas horas a un par de días y que pronto desaparece. Desde luego, muchas mujeres se sienten cansadas y un poco desorganizadas cuando regresan a casa del hospital, pero generalmente controlan perfectamente la situación cuando pasa más o menos una semana. Sin embargo, para las madres con una depresión postparto las cosas empeoran día tras día.</p>
<h3><strong>¿Cuándo ocurre?</strong></h3>
<p>La mayoría de los casos de depresión postparto surgen en el primer mes tras el parto, aunque en ocasiones este trastorno puede dar la cara 6 meses más tarde.</p>
<h3><strong>¿Por qué ocurre?</strong></h3>
<p>Todavía no sabemos lo suficiente sobre porqué las mujeres desarrollan depresiones postparto como para poder estar seguros de quien la desarrollará y quien no. Probablemente no existe una causa única sino más bien diferentes tipos de estrés que pueden tener la misma consecuencia o que pueden actuar conjuntamente. Sabemos que entre esos “factores de riesgo” están:</p>
<ul>
<li>Una historia previa de depresión (especialmente de depresión postparto).</li>
<li>Una falta de apoyo por parte de la pareja.</li>
<li>Un bebé prematuro o con cualquier tipo de enfermedad.</li>
<li>El que la nueva madre hubiera perdido a su madre cuando era niña.</li>
<li>Una acumulación de acontecimientos vitales adversos, como el fallecimiento de un ser querido, la pérdida del empleo de la paciente o de su pareja, problemas económicos, problemas de vivienda, etc.</li>
</ul>
<p>Sin embargo, una mujer puede sufrir una depresión postparto sin que se aprecie ninguna razón obvia para la misma.</p>
<h3><strong>¿Qué pasa con las hormonas?</strong></h3>
<p>Parece probable que la depresión postparto esté relacionada con los importantes cambios hormonales que tienen lugar en el momento del nacimiento de su hijo, aunque todavía no dispongamos de evidencias al respecto. Aunque los niveles de estrógenos, progesterona y otras hormonas relacionadas con la reproducción que pueden afectar a las emociones descienden bruscamente tras el parto, no se han encontrado diferencias entre las hormonas de las madres que desarrollan una depresión postparto y las de las que no. Una posible explicación es que probablemente algunas mujeres puedan ser más sensibles que otras a tales cambios.</p>
<h3><strong>¿Maltratan las mujeres con depresión postparto a sus bebés?</strong></h3>
<p>No, ellas no lo hacen. Se pueden sentir como si lo fueran a hacer y se preocupan mucho por la posibilidad de hacer daño a sus hijos, aunque realmente nunca lo hacen. Para ser honestos, muchas mujeres sin depresión postparto han podido llegar a pensar en alguna ocasión ” Creo que si sigue llorando lo voy a coger y lo voy a lanzar por la ventana”.</p>
<p>Las mujeres que “golpean” a sus bebés con frecuencia presentan graves trastornos emocionales que tienen su origen en su infancia.</p>
<p>Raramente, sin embargo, un bebé es herido o incluso asesinado, constituyendo un infanticidio, por una madre que presenta un trastorno mental grave en esos momentos. Esta es una consecuencia trágica de la llamada “psicosis puerperal”, una enfermedad mental muy grave, aunque tratable, que puede aparecer a los pocos días del parto. La madre puede delirar y llegar a pensar que su hijo es el diablo y por eso tiene que acabar con él, o puede tener ideas suicidas y decidir acabar no sólo con su vida sino también con la del recién nacido. La psicosis puerperal ocurre únicamente en uno de cada 500 partos y el infanticidio es afortunadamente muy raro.</p>
<h3><strong>¿Qué puede hacerse?</strong></h3>
<p>Muchas cosas, pero lo primero desde luego es reconocer y diagnosticar la depresión.</p>
<p>Muchas madres deprimidas no son conscientes de que tienen una enfermedad y se sienten avergonzadas de tener que admitir cómo les ha afectado su reciente maternidad. Algunas pueden llegar a creer que si dicen como se sienten realmente puede que les quiten a su hijo (esto NO ocurrirá). Algunos médicos, enfermeras y trabajadores sociales están preparados para reconocer la depresión postparto ya que conocen su existencia y se esfuerzan por detectara, sin embargo, otros profesionales la pasan por alto o, lo que es peor, la ignoran considerándola como un simple “maternity blues”.</p>
<p>En la actualidad existe una mayor concienciación para el reconocimiento y tratamiento de la depresión en general y la depresión postparto no debe ser una excepción.</p>
<p>Una vez que se sospecha la presencia de este trastorno, hay que animar a la paciente para que exprese como se siente realmente tras el parto de su hijo. Si manifiesta sentirse triste, desgraciada, irritable, incompetente, asustada y desinteresada por el bebé, debe aceptarse esto con una actitud comprensiva, no con alarma y reproches.</p>
<p>El decirle a la madre que todo lo que le está pasando es consecuencia de que tiene una enfermedad llamada depresión postparto suele ser de gran ayuda, ya que por lo menos sabrá a qué tiene que enfrentarse. Hay que tranquilizarla e intentar convencerla de que ella no es una madre caprichosa, extravagante o una mala madre, y de que otras muchas personas han padecido y padecen la misma enfermedad. La depresión postparto es muy frecuente, y si se pone tratamiento sin duda mejorará. Hay que advertir a la paciente que el tratamiento necesitará su tiempo para hacer efecto y que será necesario el concertar algunas citas para que reciba el apoyo necesario hasta que se recupere.</p>
<p>En este momento es importante el involucrar a la pareja de la paciente de forma que él pueda comprender qué es lo que ha estado pasando (no olvidemos que él también ha estado sufriendo las cosecuencias de la depresión postparto). Posiblemente él sea quien mejor pueda apoyar a la paciente, aunque también necesitará algo de apoyo para sí mismo, especialmente si es el primer hijo que tiene la pareja y si se ha sentido desplazado tras su llegada. Este es un aspecto realmente importante ya que si el marido está resentido y no comprende hasta que punto su esposa necesita de su apoyo y ayuda podrán surgir más problemas. El marido de la paciente también se sentirá aliviado por el diagnóstico y por recibir consejos sobre cómo actuar. La ayuda práctica con el recién nacido, una actitud comprensiva y afectiva y el ser positivo serán apreciados incluso cuando la depresión desaparezca.</p>
<h3><strong>¿Qué pasa con el tratamiento hablado?</strong></h3>
<p>La oportunidad de poder hablar tranquilamente con un interlocutor simpático, comprensivo y no crítico, que puede ser un amigo, un familiar, un profesional o cualquier otra persona, puede significar una gran ayuda para la paciente.</p>
<p>Los tratamientos psicológicos más especializados tales como la psicoterapia (mediante la cual intentará comprender la depresión en términos de lo que le ocurrió en el pasado) y la terapia cognitiva (que intentará hacerle sentir más positivo sobre sí mismo) constituyen también una gran ayuda y pueden ser solicitadas por su médico de cabecera a los profesionales de la Unidad de Salud Mental que le corresponda.</p>
<h3><strong>¿Qué pasa con las pastillas?</strong></h3>
<p>Los médicos de cabecera no siempre prescriben tratamiento farmacológico para sus pacientes con trastornos emocionales. Sin embargo, en ocasiones la naturaleza de la depresión es tal que hace necesario un tratamiento con fármacos antidepresivos. Estos medicamentos:</p>
<ul>
<li>No son tranquilizantes ni estimulantes.</li>
<li>No son adictivos, no crean dependencia.</li>
<li>Necesitan dos semanas o más para empezar a hacer efecto.</li>
<li>No hacen necesario el suspender la lactancia materna ya que entre los muchos antidepresivos disponibles existen algunos que no pasan a la leche materna y por tanto no afectarán a su hijo en absoluto.</li>
<li>Necesitan ser mantenidos durante al menos 6 meses tras la depresión para reducir el riesgo de recaída.</li>
</ul>
<p>A muchas mujeres les parece más atractiva la posibilidad de recibir tratamiento con hormonas en lugar de con antidepresivos ya que consideran a éstas más naturales. Sin embargo, las evidencias disponibles sobre su eficacia son cuestionables y además no están exentas de efectos secundarios.</p>
<p>La progesterona parece funcionar mejor en supositorios, mientras que los estrógenos se aplican actualmente en forma de parches en la piel. No existe duda de que muchas mujeres creen que el tratamiento hormonal que han recibido les ha beneficiado, pero todavía está por demostrar que este sea algo más que un placebo, es decir que la curación se produce más por la esperanza puesta en el tratamiento que por el propio tratamiento en sí.</p>
<h3><strong>¿Cuál es el futuro de la depresión postparto si no se trata?</strong></h3>
<p>La mayoría de las mujeres suelen mejorar en algún grado al cabo de semanas, meses o incluso uno o dos años. Sin embargo, esto es a costa de un gran sufrimiento injustificado. La depresión postparto hace de la maternidad una mala experiencia y dificulta la relación entre la pareja. De forma que lo mejor es detectar lo antes posible este trastorno para tratarlo precozmente.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.mujerglobal.com/embarazo/todo-sobre-la-depresion-posparto/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

