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	<title>Belleza, cosméticos, moda, tendencias, trucos de belleza, pareja, sexo, embarazo, marcas. &#124; MujerGlobal &#187; educar</title>
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	<description>Blog para la mujer de belleza, cosméticos, moda, tendencias, trucos de belleza, pareja, sexo, embarazo y marcas</description>
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		<title>Como enseñarle disciplina</title>
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		<pubDate>Tue, 22 Jul 2008 08:59:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Sonia Gil</dc:creator>
				<category><![CDATA[Hijos]]></category>
		<category><![CDATA[comportamiento]]></category>
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		<description><![CDATA[Primero hay que dejar claro qué es la disciplina, ya que muchos padres confunden disciplina con castigo. Castigar es retirar [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter size-full wp-image-1157" title="ensenar_disciplina_padre_hijo" src="http://www.mujerglobal.com/wp-content/uploads/2008/07/ensenar_disciplina_padre_hijo.jpg" alt="" width="400" height="267" /></p>
<p>Primero hay que dejar claro qué es la disciplina, ya que muchos padres confunden disciplina con castigo. Castigar es retirar algo positivo y agradable al niño por una conducta no deseada o aplicar algo negativo o desagradable para el niño. Pero hay que tener claro que castigar no es humillar, y no se necesita pegar ni gritar. Hay padres que siguen pensando que un cachete a tiempo no viene mal. No quiero entrar en esa discusión, pero sí dejar claro a esos padres que tengan muy presente que cuando ellos dan el cachete, no están aplicando disciplina, sino transmitiendo a sus hijos &#8220;he perdido el control&#8221;.</p>
<p>Poner disciplina es enseñar un modo de comportarse, haciendo hincapié en lo que el niño puede conseguir y consigue, no en lo que no hace y en la queja permanente. Hay que partir de la creencia de que el niño puede conseguirlo y transmitírselo. De este modo se transmite una disciplina positiva. Cualquier actitud del niño tiene sus consecuencias. A veces serán positivas (elogios, premios&#8230;) o negativas (regañina, privarle de algo).</p>
<h3><strong>A continuación os ofrecemos algunos aspectos a tener en cuenta para conseguirlo:</strong></h3>
<p><span id="more-1156"></span></p>
<ul>
<li>Los objetivos tienen que estar claros tanto para los padres como para los hijos. Los padres deben decidir qué es importante y qué es secundario y actuar en consecuencia. No todo puede ser importante. Al mismo tiempo, el niño tiene que saber qué se espera de él. No vale el &#8220;pórtate bien&#8221;, es demasiado genérico. ¿Qué es portarse bien? Tenéis que ser claros en lo que le pedís al niño.</li>
<li>Las normas deben ser sencillas y transmitidas en positivo. Hay que seleccionar los &#8216;Noes&#8217; (no toques, no hagas, no cojas&#8230;) y procurar decir al niño qué debe hacer y no lo que no debe hacer.</li>
<li>Las consecuencias de que el niño haga o no algo tienen que ser anunciadas con anterioridad (por ejemplo, mamá dice: &#8220;los niños que echan siesta ven un poquito de dibujos animados&#8221;). Si el niño se salta la norma, no hace falta regañar, simplemente se cumple la consecuencia anunciada (si no ha dormido siesta el niño no ve dibujos animados ese día). Es muy importante que siempre se cumpla con lo anunciado, tanto para bien, como para mal.</li>
<li>Las consecuencias deben ser proporcionadas en función de la importancia. No es igual pegar a un amigo que meterse un dedo en la nariz.</li>
<li>La función de una consecuencia (positiva o negativa) es ayudar al niño a autocontrolarse y afianzar sus logros o corregir sus errores, no es humillar y hacer que se sienta mal. Es una equivocación pensar que vuestro método no funciona porque el niño no llora. Muchos padres piensan que lo que hacen no está teniendo resultado porque aparentemente al niño le da igual. Yo les pregunto: ¿por qué sabéis que le da igual? Y me responden: &#8220;porque no llora, se queda tan pichi&#8221;. Aunque aparentemente no demuestre que la consecuencia le afecta seguro que preferiría no tenerla.</li>
<li>Hay que darle tiempo al niño para que vaya corrigiendo sus errores. Los cambios ni son inmediatos ni permanentes. Necesitan de una práctica guiada, y que los padres les vayamos repitiendo los modelos que deben seguir. En ese sentido también es muy importante ser constante con las medidas que empleéis. por seguir con el mismo ejemplo de antes. &#8220;Si el niño no duerme siesta, no ve dibujos&#8221;. Y esto será así siempre que no duerma siesta. No vale que un día se quede sin dibujos, otro sin ir al parque, y otro sin su juguete preferido. Tiene que ser siempre la misma consecuencia.</li>
<li>Es necesario que los padres sean coherentes con lo que exigen a su hijo y en la medida de lo posible prediquen con el ejemplo. Los niños aprenden principalmente por imitación. No podemos pedirle que no pegue a los amigos si le pegamos a él, o exigirle que no grite si le gritamos.</li>
<li> Por ejemplo si pinta en la pared, se le ofrece un papel y se le recuerda: &#8220;no se pinta en la pared, se pinta en el papel&#8221;.</li>
<li>En la medida de lo posible es conveniente poner palabras a las emociones de los niños (por ejemplo, &#8220;estás enfadado porque querías ver la tele, pero ya sabes que después de cenar no hay tele&#8221;). Esto le proporciona otra manera de manifestar su enfado que no sea solo llorar o patalear. Ya puede decirlo.</li>
<li>Aunque a veces no consiga los objetivos hay que valorar los intentos y esfuerzos que ha realizado, y no caer en la trampa de recordarle siempre lo que no ha conseguido.</li>
</ul>
<blockquote><p>Como conclusión quiero transmitir un poco de calma a los padres. No podemos ser perfectos. Seguro que todos hemos perdido los papeles en un momento dado. Lo importante es darse cuenta de que ese camino no lleva a buen puerto y no se convierta en un hábito. Y si realmente uno no sabe por dónde tirar, no está mal pedir ayuda.</p></blockquote>
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		<title>Como enseñar a los más pequeños a comer</title>
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		<pubDate>Sat, 28 Jun 2008 18:41:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Sonia Gil</dc:creator>
				<category><![CDATA[Hijos]]></category>
		<category><![CDATA[comer]]></category>
		<category><![CDATA[comida]]></category>
		<category><![CDATA[educación]]></category>
		<category><![CDATA[educar]]></category>
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		<description><![CDATA[Entre los 3 y los 6 años destaca una rápida maduración psicomotora y un particular espíritu de iniciativa, el pequeño [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><img class="alignnone size-full wp-image-720 aligncenter" title="aprender_comer" src="http://www.mujerglobal.com/wp-content/uploads/2008/06/aprender_comer.jpg" alt="" width="400" height="300" /></p>
<p>Entre los  3 y los 6 años destaca una rápida maduración psicomotora y un particular espíritu de iniciativa, el pequeño de esta edad ve la vida como un juego. En consecuencia, sólo a través del juego se puede influir en él para, sin provocarle crisis de oposición, enseñarle la adquisición de algún hábito o comportamiento. No es aconsejable, pues darle órdenes violentas ni provocarle miedos absurdos: usar el diablo, las brujas, el lobo… para conseguir que el niño coma más y mejor, esto es contraproducente. Lo mismo podríamos decir de expresiones muy utilizadas tales como: “si no comes, mamá llora”; “tienes que comer más para que la abuelita no esté triste…”.</p>
<blockquote><p>¿Cómo ofrecerle la comida al pequeño para que éste la acepte con satisfacción?</p></blockquote>
<ul>
<li>Acercándonos a su fantasía.  Si el niño empieza su periodo escolar, las letras atraerán gustosamente su atención. La sopa de letras puede ser muy adecuada para estos casos.</li>
<li>El contraste de colores es, algo que llama poderosamente la atención de los más pequeños. Un puré de verduras, que normalmente es de un color verde-pardusco, no suele ser atractivo para un niño, sin embargo, basta espolvorear una yema de huevo cocido por encima, para que su aspecto sea mucho más agradable.</li>
<li>La forma es otra cualidad que atrae a los niños.  Por ejemplo la forma esférica es muy sugerente siempre que su tamaño sea más bien pequeño. Nada tiene de extraño que al niño le gusten más las croquetas redondas y pequeñas, que otras más grandes y ovaladas. Las primeras les sugiere un juego de pelotitas pequeñas, las segundas le hablan de cosas de mayores que aún no entiende.</li>
<li>Si en la elaboración de cualquier tipo de sándwich o de hamburguesa se utilizan siempre panes con la miga y la corteza blandos, el niño lo agradecerá enormemente comiéndose todo.</li>
<li>En ningún caso debe encubrirse la comida con otros alimentos, adornos u objetos que el pequeño no deba ingerir.  Si se acompañan con estos alimentos, los asocia con su condición de comestibles y en un descuido podría comérselos.</li>
<li>La textura de los alimentos, sobre todo en las primeras edades, es muy importante. Debe intentarse anteponer la cocción de los mismos a su color o aspecto. Asimismo, hay que tener presente que a los niños no les  gusta la verdura o la pasta “al dente”, ni la carne poco hecha.</li>
<li>A pesar de que a los niños les gusta mucho el sabor agridulce (ácido azucarado), es conveniente huir de los sabores radicales.</li>
<li>Tanto por la seguridad del niño como por su propia comodidad, procure siempre que los alimentos no contengan tropezones, ni los purés hebras de verdura.</li>
<li>En las primeras edades es muy importante la temperatura de los alimentos. Como los bebés se suelen abalanzar sobre la comida nada más verla, lo ideal es que la temperatura de los alimentos esté tirando a tibia y no demasiado caliente.</li>
</ul>
<blockquote><p>Así pues todas aquellas argucias que estimulen la fantasía del niño y le hagan vivir su comida como si de un juego se tratara, deberán ser utilizadas como ayuda  complementaria en la alimentación infantil. No obstante estos estímulos externos no deben enmascarar el objetivo fundamental de la nutrición.</p></blockquote>
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