¿Qué es el temido efecto rebote? ¿Cómo podemos evitar el efecto rebote después de hacer dieta? El efecto rebote no es ni más ni menos que recuperar los kilos que habíamos perdido. Es decir volver a engordar lo que habíamos adelgazado o incluso más.

Esto se debe a que algunas dietas muy estrictas provocan carencias importantes de algunos nutrientes, y cuando acabamos la dieta nuestro cuerpo nos pide a gritos todos esos alimentos prohibidos. Esto se puede evitar buscando hacer una dieta que no sea excesivamente estricta. Es importante que la dieta que hagamos no nos haga pasar hambre.

Lo siguiente es hacer una dieta de mantenimiento. Las dietas de mantenimiento no se basan en un menú concreto, sino en cambiar los hábitos alimenticios, es decir, no se trata de estar a dieta, sino de comer de forma inteligente. Basándonos en la pirámide de alimentación es importante hacer una dieta equilibrada. Estos dos conceptos son la base para una dieta de mantenimiento.

La otra cuestión mantener nuestro peso sin necesidad de hacer ninguna restricción en cuanto a la comida o incluso llegar a adelgazar sin hacer dieta. Esto se consigue haciendo ejercicio. Las personas engordamos por que ingerimos más calorías de las que gastamos. Por lo tanto podemos simplemente haciendo 1 hora de ejercicio al día mantener nuestro peso e incluso adelgazar sin preocuparnos demasiado de la dieta.

Siempre habrás pensado que lo lógico es hacer dieta para perder peso, pero pocas veces para mantenerlo. Muchas veces es más complicado ser capaces de mantener nuestro peso, que perderlo de golpe y de forma drástica. He aquí unas dietas de mantenimiento que podrás seguir para estar estable, para sellar lo conseguido.


Las dietas de mantenimiento deben comprender cinco comidas al día (desayuno, media mañana, comida, merienda y cena). Así se engordará menos que haciendo sólo una a la que se llega con mucho hambre y pasándolo haces mal. No es conveniente “saltarse” ninguna comida ni tomar menos cantidad de la indicada.

La dieta tiene que ser equilibrada, aportando suficientes hidratos de carbonos proteínas, vitaminas y minerales. Todos los alimentos deben cocinarse de forma sencilla. y el azúcar y la miel deben desaparecen de la dieta, siendo sustituidos por la sacarina.

Los caldos o consomés deben ser desgrasados previamente, para que no aporten calorías. Y recuerda que tanto el alcohol como las bebidas refrescantes están prohibidas por su contenido en calorías el primero, y por la aportación de azúcar el segundo.

Deben tomarse verduras, como mínimo, una vez al día y también se recomiendan las legumbres dos veces semanales por su alto contenido en fibra. Es aconsejable carne de pollo, vaca o ternera, limpias de grasas y piel. El pescado, en nuestra dieta de mantenimiento, debe ser poco graso (merluza, pescadilla, lenguado…). Los menús de esta dieta contienen 1200 calorías. Se puede elegir entre cuatro variantes.

Ejemplos de menús de dietas de mantenimiento:


Menú 1

  • Desayuno: Leche descremada con café o té, pan integral y naranja.
  • Media mañana: Una infusión con pan integral, queso de Burgos y una manzana.
  • Comida: acelgas, patatas y pan integral con 100 gramos de filete de vaca y naranja de postre.
  • Merienda: Se repite la naranja, junto a leche descremada.
  • Cena: Sopa con arroz, merluza, naranja y pan integral. Antes de acostarse se recomienda un zumo de naranja. El aceite empleado durante todo el día no debe superar la cantidad de 20 gramos (dos cucharadas soperas).

Menú 2

  • En el desayuno, a media mañana y en la merienda, se ingiere lo mismo que en el menú 1.
  • Comida: Se compone de coles de Bruselas, que pueden ir acompañadas de patatas. También está presente el pollo (150 gramos), junto al pan y la fruta.
  • Cena: Sopa de verduras. Además, una tortilla francesa de dos huevos con pan, fruta y 200 gramos de tomate.

Menú 3

  • En el desayuno, a media mañana y en la merienda, se ingiere lo mismo que en el menú 1.
  • Comida: Comprende 25 gramos de macarrones con 200 gramos de jugo de tomate, que sustituye al pan. Además 100 gramos de sardina asada y la fruta en las mismas cantidades que en los otros menús.
  • Cena: Una ensalada ligera, lechuga, tomate; y luego zanahorias, puerros, etc. También 100 gramos de carne picada en forma de hamburguesas y pan integral. Este se puede sustituir por 300 gramos de lechuga. Se repite la fruta.